lunes, 7 de junio de 2021
NI CONMIGO NI SIN TI… DEPENDENCIAS EMOCIONALES:
Todos conocemos relaciones, o las hemos sufrido, en las que la persona literalmente se queda “enganchada” de su pareja. Son las llamadas dependencias emocionales o adicción al amor. La persona es un “yonki” de su pareja y la relación sentimental patológica y tóxica. En estas relaciones hay siempre una falta de amor, por parte de uno de los miembros hacia el otro y de éste, hacia sí mismo, que no es capaz de abandonar la relación por mucho sufrimiento que le cause. Es cierto, que además las personas dependientes tienden a repetir este patrón de enganche en todas sus relaciones y a lo largo de su ciclo vital.
Esta dependencia se caracteriza por una necesidad extrema de vínculo afectivo, temor o miedo al abandono, al rechazo o la soledad, pérdida de la autonomía, búsqueda de aprobación constante, dificultad en la toma de decisiones o en la expresión de necesidades y emociones propias. El dependiente siente una voracidad afectiva constante, necesitando acceso continuo a su pareja, a la que normalmente tiene idealizada en extremo
Como cualquier otra conducta adictiva se mantiene por los mismos mecanismos de refuerzo positivo y se genera una dependencia de tipo psicológico. La dependencia al amor es una adicción de tipo comportamental y como tal tiene tres rasgos característicos: pérdida de control y de la voluntad, compulsión y obsesión, y perseverancia a pesar del malestar, el sufrimiento y de las consecuencias negativas que está teniendo la conducta. También como adicción se sufre un “síndrome de abstinencia” tras la ruptura, con pensamientos repetitivos y angustiosos, ansiedad, sentimientos extremos de tristeza y pena (incluso Depresión en algunos casos), trastornos del sueño o de la alimentación, intento frenético por recuperar la relación, mantener contacto o comunicación. En ocasiones puede aparecer incluso la ideación suicida, como solución al sufrimiento desmesurado que se está viviendo o como intento de manipulación para lograr que se retome la pareja.
A nivel epidemiológico podríamos decir que afecta por igual a ambos sexos, aunque es menos posible que sea verbalizada por los varones por el estigma de la vergüenza.
Las personas dependientes se caracterizan por un alto grado de inseguridad y otros síntomas o conductas como pueden ser:
- Baja autoestima.
- Elevada autocrítica y autodesprecio. Evaluación de sí mismos negativa.
- Perfil pasivo de respuestas. Dificultad para expresar sus deseos, necesidades o su criterio y para hacer valer sus derechos asertivos.
- Conducta sumisa que en les puede ocasionar sensación de ser manipulado o incomprendido y rabia hacia sí mismo y hacia los demás.
- Poco criterio en la búsqueda de pareja.
- Sentimientos de inferioridad.
- Indecisión.
- Miedo al rechazo, abandono o soledad.
- Necesidad constante de vínculos afectivos y de aprobación y validación.
- Pérdida de autonomía.
- Dificultad para asumir responsabilidades y a la hora de tomar decisiones.
- Tendencia a la depresión o a la ansiedad.
Pasos necesarios para superar una dependencia emocional y escapar de una relación tóxica:
- Enumeración de los perjuicios que recaen sobre la relación.
- Fomentar la autonomía e independencia, con actividades de autocuidado y que tengan como objetivo promover la resolución personal y el aprender a estar solo.
- Trabajar la autoestima. Búsqueda de ocupaciones que impulsen la valía, el amor propio y los distintos para obtener una valoración propia óptima:
o Autoconocimiento.
o Autoconcepto.
o Autoevaluación.
o Autoaceptación.
o Autorespeto.
- Sustitución de los pensamientos distorsionados y obsesivos-rumiativos por otros más sanos y saludables.
- Impulsar la toma de decisiones de modo independiente, sin la necesidad de tener en cuenta la opinión de terceros o de buscar la aprobación constantemente.
- Animar al establecimiento de vínculos y relaciones más sanas, equilibradas y saludables.
DUELO, COMO SUPERAR UNA PÉRDIDA…
Cualquier emoción que pueda experimentar un ser humano tiene una finalidad, aunque en el momento que la sentimos no podamos entender su presencia o pueda parecernos innecesario el malestar que tenemos. La tristeza aparece para que nos demos cuenta de la pérdida de algo o alguien importante para nosotros. El enfado para darnos la energía suficiente para intentar modificar lo que nos hace daño. La culpa nos invita a la acción de cambio.
La pérdida de un ser querido es un hecho que para cualquier persona resulta una circunstancia triste y dolorosa y a la que tarde o temprano cualquiera tiene que enfrentarse a lo largo de su ciclo vital. El hecho de saber o intuir lo que duele perder algo o alguien importante para nosotros no nos vacuna ni previene de ese dolor ni de la necesidad de hacer un duelo. Si que es posible que saber en qué consiste un proceso de duelo, como podemos sentirnos o que emociones es normal experimentar nos ayude a ubicarnos en el proceso, a gestionar la pérdida y a intentar desarrollar estrategias útiles de afrontamiento.
El duelo en la reacción esperable o respuesta normal y saludable a una pérdida. Es una circunstancia que necesita de un tiempo y de un proceso de afrontamiento para poder integrar y aceptar la pérdida. No solamente la muerte de un ser querido requiere un proceso de duelo, es habitual en procesos de divorcio o rupturas de relaciones (familiares, amistades...), pérdida del puesto de trabajo o del estatus socioeconómico, cambios drásticos en la vida de las personas (jubilación, enfermedades crónicas o terminales). Antiguamente se planteaba el duelo como un proceso más o menos lineal con una serie de etapas características: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Hoy se sabe que no todas las personas necesitan experimentar todas la etapas ni de la misma forma para realizar su proceso.
Actualmente muchas de las consultas que recibimos a diario en nuestro centro son por un duelo o por el sentimiento de tristeza experimentado ante una pérdida, ahora más acrecentado por la pandemia de la COVID-19. Esta enfermedad infecciosa causada por el coronavirus es una de las principales causas de muerte en nuestro país, con una elevada incidencia también a nivel mundial. Son numerosos los casos desde que se destapara esta epidemia en los que los pacientes presentan problemas para resolver el proceso de duelo, en algunos casos quedando atascados en una primera etapa de incredulidad al no haber podido ver al familiar o en un proceso de culpa mal gestionado (“no he podido acompañarle”, “ha fallecido sola”, “no le he dicho todo lo que sentía”, “no me han dejado despedirme”). La principal labor del terapeuta en estos casos será el acompañamiento en el proceso y la ayuda a la ventilación emocional y el entendimiento de que las emociones negativas (tristeza, enfado, miedo, rabia, injusticia, frustración, impotencia) son normales en estos casos. El paciente deberá a aceptar que es normal ante una pérdida importante sentir una inestabilidad emocional y que el proceso no es lineal.
En el caso de los fallecimientos por COVID19 el proceso de duelo puede verse alterado y también las fases y su duración, no siendo por ello inviable la realización del mismo. Si una emoción se ha visto acentuada en estos casos sin duda se trata de la culpa, que como decíamos al principio puede cumplir su función, la motivación para la acción, o en ciertos casos mal gestionada o utilizada bloquearnos o incluso llevar a paralizarnos por completo.
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viernes, 4 de junio de 2021
ESTRUCTURA DEL INFORME PERICIAL PSICOLÓGICO-FORENSE:
Comenzamos el informe en psicología Forense con la historia, que presenta una serie de peculiaridades:
- Importancia de la información de terceras personas (autos, informes médicos).
- Imprescindible el estudio de la biografía de sujeto.
- Descripción literal de lo que el paciente nos refiere.
- Exploraciones médicas y psicológicas complementarias.
- Utilización de terminología internacional psiquiátrica (APA y OMS).
- Agudizar la detección de simulación o disimulación.
- Contar con la posibilidad de un paciente no colaborador.
Las distintas partes serían:
1) FILIACIÓN (datos personales): información más completa de todos los datos identificativos del peritado.
2) IMPRESIÓN CLÍNICA (primera consulta): exploración general global de la primera impresión de las funciones psíquicas, de su conducta y apariencia en general.
3) OBJETO DE LA PERICIA (motivo de la consulta): motivos subjetivos que han originado la necesidad de la pericia. Es importante la transcripción literal, recogemos textualmente el relato espontáneo del peritado, sin interpretaciones personales.
4) ESTRUCTURA Y ANTECEDENTES FAMILIARES: debemos obtener una idea clara y global de la estructura familiar del peritado (genograma completa). Son los datos derivados de las entrevistas, incluyen la estructura y los antecedentes familiares, la familia nuclear en casos de guarda y custodia y antecedentes personales. Importancia de la impresión que tiene el peritado de los miembros de la familia.
5) ANTECEDENTES PERSONALES: enfermedades, alteraciones médico-psiquiátricas, consumo de drogas o tóxicos, medicaciones, historia de la delincuencia, privación de libertad.
6) EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA: se trata de un estudio completo del estado mental del peritado a través de la observación clínica (al margen de las técnicas de psicodiagnóstico). La conforma la exploración de todas las áreas de funcionamiento cognitivo-emocional y se realiza necesariamente bajo un completo conocimiento de la psicopatología y un estricto entrenamiento en la identificación, recogida y descripción de todos signos y síntomas.
7) INTEGRACIÓN Y RED DE APOYO PSICO-SOCIAL: en los casos en los que se contempla la posibilidad o no de ingreso en prisión o en centro terapéutico de régimen cerrado, hay que valorar las posibilidades de control y sostén psicológico del entorno sociofamiliar cercano. Exploramos:
- Elementos cercanos con posibilidades de apoyo y de control.
- Capacidades laborales/ ocupacionales.
- Recursos sociales en la zona.
8) INFORMACIÓN OBJETIVA: en la medida de lo posible, manejamos información pertinente al caso fuera del alcance de la exploración personal propiamente dicha. Analizamos y estudiamos:
- Información en autos. Denuncias, declaraciones, actos notariales, informes de la policía científica, etc.
- Informes clínicos. Médicos, partes de urgencias, otros informes periciales.
- Información de personas allegadas (dependiendo del caso). Especialmente en los casos en los que se vislumbra la posibilidad de enfermedades que impliquen dificultades importantes en el control de la realidad, en el recuerdo o en el gobierno de sí mismo.
9) PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO: inicio de una nueva fase dentro de la exploración pericial. En toda entrevista clínica-psicológica de carácter forense o pericial, la objetividad científica (datos contrastables) resulta prioritaria. Viene condicionada tanto por las exploraciones de sustrato físico y analítico/biológico, si fuera necesarios (técnicas complementarias), como por las diversas pruebas psicométricas (técnicas de psicodiagnóstico).
9.1) Exploraciones médicas (técnica complementarias): Técnicas de neuroimagen (electrofisiológicas y neurorradiológicas) y Técnicas de laboratorio.
9.2) Pruebas de psicodiagnóstico (técnicas psicométricas): nos permiten estudiar científicamente y cuantificar las variables determinantes a la hora de valorar el diagnóstico.
10) RESUMEN FINAL: una vez finalizado el estudio clínico, debe llegarse a un diagnóstico diferencial, del que, tras el conveniente razonamiento reflexivo, se extraerá el diagnóstico final (ceñido a criterios de clasificación internacional CIE-10 (Organización Mundial de la Salud) y DSM-5 (American Psychiatric Association), con el fin de unificar criterios y evitar ambigüedades y disparidades científicas.
El resumen final debe ser claro, concreto y preciso. A pesar de ello no renunciamos a exponer y contrastar criterios. Dicho resumen debe expresar no sólo el/los diagnóstico/s a los que hemos llegado, sino las dudas aparecidas en el curso de la exploración, así como el pronóstico, las limitaciones del informe y la mejor actitud terapéutica a seguir.
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miércoles, 9 de septiembre de 2020
lunes, 23 de marzo de 2020
Ansiedad, qué es y cómo entenderla
- ¿Qué es realmente la ansiedad?
- ¿Y si te digo que es aquello que te permite estar vivo?
- ¿Y si te digo que es aquello que te permite estar vivo?
La ansiedad cumple una función, como cualquier otra emoción. La alegría, la tristeza, la ira también son emociones. No sería nociva en sí misma.
Es la respuesta normal del organismo ante una situación vivida o percibida como amenaza, real o imaginada para nosotros, nuestro entorno o la supervivencia. Generalmente cumple una función, avisarnos de que algo no va bien. Si fueramos una cebra, por ejemplo (ejemplo que nos encanta a los psicólogos), estamos bebiendo agua tranquilamente y percibimos un movimiento extraño, que pudiera ser un depredador para nosotros, nuestro sistema de alarma se activaría y ese miedo, esa ansiedad sería la que prepararía nuestro cuerpo para poner en marcha los mecanismos de protección, que podrían ser huida o lucha. Para ello nuestro cuerpo pone en marcha respuestas fisiológicas: nuestro corazón bombea más deprisa, respiración acelerada y sensación de ahogo, ampliación del campo de visión... Quedarían parados otros aspectos de nuestro organismo que en ese momento no son indispensables para la supervivencia, el sistema digestivo, por mencionar alguno, para darle prioridad absoluta a la supervivencia. Estos síntomas a veces, son interpretados por la persona que los está sintiendo como "peligrosos", piensas que te puede dar un infarto o que puedes terminar teniendo un desmayo o mareos.
Pues bien, si en ese momento la ansiedad nos ha facilitado salir corriendo y no ser la comida de un depredador, podemos decir que el sistema de alarma ha funcionado correctamente y nos ha salvado la vida.
Por el contrario, puede ocurrir que no se active de modo eficaz, nos haga sentir tanta ansiedad o tanto miedo que nos paralice, en ese caso el león podría comernos y la alarma no hubiese cubierto su función de movilizarnos, por lo que nos supondría un problema (y probablemente al depredador una digestión pesada por comerse una cebra a tope de cortisona).
También puede ocurrir que nuestro sistema se hiperestimule activándose ante cualquier señal, no solo peligrosa sino neutra (el conejo, la mariposa, la rana, la mosca...). En este caso viviríamos en un continuo estado de alarma y agitación que, sostenido en el tiempo, tiene un efecto debastador para nuestro organismo.
Podemos reconocer esta ansiedad por sus síntomas, generalmente a varios niveles:
- Nivel cognitivo:
Rumiaciones, preocupación constante, pensamientos intrusivos, trastornos del sueño (insomnio, sobre todo de conciliación), problemas de concentración o de atención, que a veces se confunden con fallos de memoria (cuesta prestar atención a los estímulos, no se retiene la información y si no estoy atento luego no lo voy a poder recordar). Hay un aumento de la respuesta de alarma, la persona está más sensible, en general, a los estímulos o a los ruidos (se sobresalta fácilmente), emocionalmente. También puede mostrar irritabilidad, labilidad o inestabilidad.
- Nivel fisiológico o vegetativo:
Alteraciones en los órganos internos, sudoración, taquicardia, sensación de ahogo, visión borrosa, mareo, náuseas o vómitos, molestias digestivas (estreñimiento o descomposición), dificultad al tragar, parestesias o sensación de hormigueo en las piernas o brazos, sensación de cambios de temperatura.
- Nivel motor:
Sensación de cansancio, dolores musculares (sobre todo en brazos, parte superior de las piernas y cuello), inquietud, dificultad para permanecer sentado, cefaleas.
La ansiedad sería un nivel superior dentro de un continuo de estrés. Ambos formarían parte de diferentes rangos de un mismo patrón. El estrés en si mismo no es malo, nos dispone para la acción, si no se vuelve crónico o persistente no supone un problema. De acuerdo con la curva del Arousal o Rendimiento, un nivel bajo de estrés se caracteriza por un estado de DESMOTIVACIÓN. Si aumentamos un poquito el estrés, aumentaría proporcionalmente el rendimiento y entramos en un estado de ALERTA. El punto más alto de la curva se corresponde con un nivel medio de estrés y un rendimiento ÓPTIMO. Si en ese momento el estrés es elevado o se mantiene de manera prolongada en el tiempo se convierte en ANSIEDAD. Con este nivel de activación continuado el siguiente paso sería el BLOQUEO.
viernes, 19 de octubre de 2018
Modelos de escolarización educativa para alumnos con Trastornos del Espectro Autista
Como es obvio, los niños con TEA tienen
el mismo derecho a recibir una educación de calidad. Dada la gran variedad de
sintomatología que puede observarse en el continuo autista y las diferencias
que se pueden observar de unos casos a otros es complicado establecer unas
necesidades educativas comunes o unas pautas metodológicas que nos resulten
imprescindibles para todos los alumnos.
Para
empezar, los expertos recomiendan que la escolarización de estos alumnos se
realice en aula ordinaria, excepto en algún caso más severo. Pero, no obstante,
todos los alumnos tienen el mismo proceso de escolarización, independientemente
de las modalidades de escolarización posteriores. Dicho proceso comienza por la
valoración de alumno en el EOEP (Equipo de Orientación Educativa y
Psicopedagógica), responsable de la orientación de los centros de educación
infantil y primaria que escolarizan a alumnos entre 3 y 12 años (Redcenit.com,
2018) y el Dictamen de Escolarización, que detecta las necesidades educativas
del niño y recomienda la modalidad más adecuada para él. Dependiendo de cada
alumno y su idiosincrasia hay diferentes opciones de escolarización:
- - En centro ordinario con
apoyos, de un educador cuando el niño no es aún suficientemente autónomo, de un
Maestro de Audición y Lenguaje (AL) o logopeda, de un Maestro de Pedagogía
Terapéutica (PT). Quitando en estos momentos puntuales el niño está integrado
en un aula ordinaria.
- - En centro de educación
especial (CEE): para los menores que necesitan más apoyos y recursos.
- - En aulas de Comunicación
y Lenguaje (Aulas CyL): son aulas más reducidas dentro de un centro ordinario.
- - Escolarización combinada:
la escolarización se comparte entre un centro específico y uno ordinario.
viernes, 12 de octubre de 2018
El autismo en el marco de la educación reglada
Para tratar el autismo desde la escuela
ordinaria, es importante que tanto los centros como los docentes tengan
presentes, en todo momento, que los alumnos con Trastornos del Espectro Autista
(TEA) no dejan de ser alumnos con necesidades educativas especiales
(NEE) y que, independientemente de su potencial e inteligencia individual,
siempre van a presentar, en mayor o menor grado, problemas en las
siguientes áreas (VIU, 2018):
- - Problemas
de interacción social, consistentes en un cierto grado de aislamiento y
falta de contacto social y afectivo con las personas, así como carencia de
empatía e incapacidad para expresar sus propios sentimientos.
- - Alteraciones de
conducta, conductas repetitivas o disruptivas y obsesión por ciertos temas
normalmente de escaso interés para el resto, como series de números o las
posiciones de estrellas y planetas.
- - Alteraciones cognitivas,
que afectan principalmente a aspectos relacionados con la abstracción, la
función simbólica, el lenguaje, la atención y la memoria.
- - Alteraciones en la
comunicación verbal y/o no verbal, que puede ser inexistente o presentar
importantes anomalías en la intencionalidad o el significado.
- - Dificultades de la
coordinación motriz, con grandes variaciones entre un caso y otro se observan
problemas de movimiento y coordinación.
Estos
problemas derivan en unas necesidades educativas específicas que tengan
como objetivo principal paliar, potenciar y mejorar en la medida
de lo posible las alteraciones en el plano cognitivo, intelectual y social de
estos alumnos. Para conseguirlo, el profesor cuenta con tres herramientas
básicas: adaptación del currículo, criterios metodologías especiales y
actividades específicas.
Los
objetivos generales de las estrategias educativas en niños autistas deben estar
dirigidos a la consecución de las siguientes metas (VIU, 2018):
- - Potenciar al
máximo la autonomía e independencia personal niños con autismo.
- - Desarrollar
el autocontrol de la propia conducta y su adecuación al entorno.
- - Mejorar
las habilidades sociales de los alumnos, para que su objetivo sea adquirir
la capacidad de desenvolverse en el contexto y el seguimiento de las normas,
claves y convencionalismos sociales y emocionales.
- - Desarrollar estrategias
de comunicación funcionales, espontáneas y generalizadas.
- - Fomentar la intención
comunicativa y la reciprocidad en la comunicación.
- - Desarrollar procesos
cognitivos básicos como el pensamiento abstracto, la atención y la
memoria.
- - Adaptación curricular.
En
base a la consecución de estos objetivos, el equipo docente del centro debe
realizar una adaptación curricular individualizada que se adapte al alumno en
función de los siguientes aspectos:
- - El grado y tipo de
autismo del alumno y sus características y potencialidad.
- - Las posibilidades
de desarrollo funcional de cada niño.
- - La evolución del
alumno.
- - El entorno familiar
y social del alumno.
- - El contexto
educativo en el que se encuentra inmerso el alumno: capacidades del
personal e infraestrucutra del centro, posibilidad de que reciba atención y
apoyo extraescolar, etc.
Respecto a los criterios
metodológicos, el procedimiento de enseñanza- aprendizaje utilizado debe,
por un lado, adaptarse al ritmo y las dificultades en el plano cognitivo,
comunicacional y social del niño y, por otro, incidir en
la experimentación y el contacto con los demás y el entorno, ya que
es la mejor forma de romper el hermetismo que caracteriza a estos chicos y
facilitar el aprendizaje funcional. Algunas acciones metodológicas en
esta línea que la experiencia ha demostrado muy eficaces son:
- - El aprendizaje en contextos
naturales.
- - Tomar los propios
intereses del alumno como punto de partida.
- - Prediseño de situaciones
que favorecen o desencadenan actos comunicativos.
- - El típico sistema de
aprendizaje de ensayo-error no funciona con niños autistas. En estos casos, es
mejor que el profesor le facilite los apoyos necesarios para que pueda realizar
la tarea y luego se los vaya retirando poco a poco.
- - Prestar mucha atención a
la expresión y comprensión de los estados emocionales propios y
ajenos.
- - Establecer rutinas y
situaciones muy estructuradas.
- - Evitar elementos de
distracción.
La organización
espacio-temporal también debe estar muy estructurada, facilitando la
predictibilidad y la anticipación.
- - Usar agendas para
que el alumno pueda tener muy bien organizado el tiempo, pueda predecir
situaciones y le sea más fácil controlar su conducta.
Las actividades enfocadas
a niños autistas deben ser muy funcionales, estar muy bien
organizadas y estructuradas y destacar por la claridad y la
sencillez. En cuanto a los materiales, se debe procurar que por sí solos
muestren al niño las tareas que debe realizar. Los apoyos visuales (dibujos,
fotos, carteles) son muy útiles en niños autistas como guía y elemento no solo
recordatorio, sino también de refuerzo motivacional de las acciones y tareas
diarias.
Los trabajos
en mesa deben ser repetitivos, bien estructurados, procurando que el
niño interactúe con sus compañeros y donde predominen los elementos
visuales (pictogramas, puzles) y con los que pueda experimentar (ceras de
colores, juegos de construcción, plastilina, etc.).
viernes, 5 de octubre de 2018
Trastornos del Espectro Autista (TEA)
Para poder emitir un diagnóstico con
éxito no solo es fundamental conocer los criterios diagnósticos y diferenciar
entre sí los diferentes trastornos del espectro autista, sino que también me
parece fundamental tener claro con que otros trastornos podemos confundirlo y
debemos diferenciarlo. Es obvio que el primer objetivo es hacer el diagnóstico
diferencial entre los trastornos del desarrollo, lo cual actualmente ha quedado
muy simplificado al estar todos los trastornos bajo un mismo espectro o continuo
diagnóstico. Por lo que los otros trastornos a tener en cuenta en un
diagnóstico diferencial serían otros trastornos el neurodesarrollo, como la
discapacidad intelectual (o trastorno del desarrollo intelectual), trastornos
de la comunicación (del lenguaje expresivo, fonológico, de la fluidez, en los
que no se observarían alteraciones cualitativas de las relaciones sociales ni
comportamientos estereotipados o inflexibles), trastornos motores (del
desarrollo de la coordinación. de movimientos estereotipados o de tics) o
esquizofrenia de inicio infantil (en la que los síntomas iniciales podrían
parecerse a los del autismo, pero de desarrollo más tardío y con presencia de
sintomatología delirante entre otros síntomas característicos).
De
cara a diferenciar bien la sintomatología autista y ayudar al diagnóstico
diferencial con otros trastornos de la comunicación, vamos a resumir los
trastornos del lenguaje que pueden aparecer en esta patología citando a Viloca
(2012):
TABLA
8. Trastornos del Lenguaje en Autistas. Fuente: Viloca, (2012).
TRASTORNO DEL LENGUAJE
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1. Comprensión del lenguaje
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El niño entiende u oye lo que le
interesa muy directamente, "sordera ficticia".
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2. Ausencia de lenguaje
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Aislamiento, falta de deseo de
comunicarse, estado centrado en sí mismo, dificultad para reconocer a las
personas como diferentes de sí mismo.
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3. Ecolalias
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Inmediata
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- Puede darse, pero no es específica
del autismo
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Diferida (es la típica del autismo)
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- Ecolalias de anuncios.
- Repetición de frases de otros que aparecen
fuera de contexto.
- Ecolalias con componente emocional.
- Ecolalias e inversión pronominal.
Dificultad en decir yo.
- Las formas gramaticales y la sintaxis
que utiliza el niño con autismo nos pueden orientar sobre la estructuración
de su personalidad.
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4. La articulación
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Dificultades de pronunciación
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- A menudo dificultades para pronunciar
y falta de coordinación de la lengua y labios.
- Dificultas porque no miran la boca
del que habla
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5. La tonalidad
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- Es a menudo rara, vacía, con falta de
emoción.
- A veces empiezan a emitir sonidos
imitando la música del lenguaje o de las canciones.
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Respecto
a las ecolalias, tan características del autismo, si bien son una forma
alterada de la comunicación, nos son muy útiles como nos indica Viloca (2012)
si nos fijamos en ellas, en su contenido, en cómo las utiliza o en cuando lo
hace, pues nos aportan información valiosa sobre el niño.
TABLA
9. Valoración de las ecolalias. Fuente: Viloca (2012).
¿QUÉ VALORACIÓN HACEMOS DE LAS
ECOLALIAS?
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1. Es una alteración grave del lenguaje
porque habla por boca de otra persona
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2. Es mejor que la ausencia de lenguaje.
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3. Nos ayuda a entender algo más al
niño y su estructuración
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4. Se valora
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- Lo que expresa.
- Si es muy repetitiva tiene la función
de impedir la comunicación.
- O por el momento que la utiliza,
interferir en la situación.
- El aspecto más positivo es que hay un
entrenamiento e coordinación de los órganos fonatorios para el habla.
|
El
curso evolutivo del autismo puede plantearse de cuatro formas (Ozonoff y cols.,
2008; Ozonof, Heung y Thompson, 2001; recogido en Palomo, 2017):
- Síntomas tempranos: aparición de los
síntomas desde el primer año de vida, de manera más inespecífica o en forma de peculiaridades
propias de su idiosincrasia.
- Estancamiento: a partir del año se
produce una detención del desarrollo social y de la comunicación de manera
paralela a la aparición progresiva de la sintomatología propia del autismo.
- Regresión: progresiva aparición de los
síntomas de manera análoga a la pérdida de habilidades adquiridas con
anterioridad.
- Retraso+ regresión: se produce un
retraso en el desarrollo y una pérdida de capacidades en torno al segundo año
de vida.
No
podemos terminar el apartado de diagnóstico sin señalar la importancia de la
detección precoz, tanto para la evolución como para el tratamiento, por lo que
los profesionales deben estar formados y ser capaces de detectar las primeras
señalas de alarma, sino también conocer algunas de las principales pruebas de
evaluación y diagnóstico que se utilizan:
- CSBS DP (Escala de Conducta
Comunicativa y Simbólica): de Amy M. Wetherby& Barry M. Prizant, 2002, mide
antes de aprender a hablar, siete predictores del lenguaje (emoción y uso del contacto
ocular, uso de la comunicación, uso de gestos, uso de sonidos, uso de palabras,
comprensión y uso de objetos) y competencias sociocomunicativas. Indicado de
6-24 meses y para ser cumplimentado por el cuidador principal del niño.
- M-CHAT (Lista de Verificación para el
Autismo en Niños Pequeños): cuestionario de screening o cribado inicial a los
padres que sirve de referencia en la detección de sintomatología autista a los
18-24 meses de edad.
- CAST: destinada a la detección del
Síndrome de Asperger es otra prueba de cribado inicial para niños de 4 a 10
años
- ADI-R (AutismDiagnostic Interview-
Revised): entrevista semiestructurada de aplicación a los padres
- ADOS-2 (AutismDiagnosticObservational
Schedule): es una entrevista semiestructurada para diagnóstico del autismo, de
manera autoaplicada.
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trastornos del espectro autista
viernes, 28 de septiembre de 2018
Introducción a los Trastornos del espectro autista (TEA)
Aunque como veremos a continuación la
concepción sobre el autismo ha ido avanzando y se han formulado teorías sólidas,
y ya no solo basadas en la mera observación de casos, aún nos queda mucho por
hacer y por aprender para lograr la verdadera inclusión de estos niños en la
educación. Es mucha la fascinación que el autismo y sus teorías suscitan aun
hoy en día, suponiendo un reto y un desafío a los profesionales de la salud y
de la educación que buscan la comprensión de la mente autista y sus
peculiaridades.
En
los últimos años se ha observado un aumento de los casos de autismo detectados
y diagnosticados, quizás debido a la mayor participación y conocimiento de
todos los profesionales implicados o a la mayor precisión de los procedimientos
e instrumentos diagnósticos o a un aumento real de este tipo de trastornos
(Confederación Autismo España, 2018). Las cifras apuntan a que en Europa 1 de
cada 100 niños nacidos tiene autismo (Autism- Europeaisbl, 2015) y en estudios
recientes realizados en Estados Unidos, los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades (CDC) en 2012 señalaban que 1 de cada 88 nacidos es
diagnosticado de Trastorno del Espectro Autista. Por otra parte, ya no parece
un diagnóstico más propio de varones, aumentando los diagnósticos en niñas y mujeres
en los últimos años (National Association of Special Educational Needs, 2016; citado
en Confederación Autismo España, 2018).
Aún en la actualidad no existe unanimidad
respecto al profesional encargado de realizar el diagnóstico de autismo,
existiendo quienes consideran que dicho diagnóstico debe ser formulado por un
médico o pediatra frente a los que consideran más apropiado que sea un
psicólogo o un psicopedagogo. Lo que sí que resulta obvio es que tanto los
docentes como los profesionales de la educación deben tener claros cuáles son
sus síntomas y estar atentos a las señales más comunes para poder detectarlo lo
antes posible a través del lenguaje, juego y pensamiento, tanto en el aspecto
relacional como en el proceso simbólico (Klein, citado por Viloca, 2012). El
diagnóstico se suele hacer de manera multidiciplinar, mediante instrumentos
específicos y a partir de los 3 años de edad, aunque se puede hacer desde los
18 meses (Matson, Boisjoli, Hess&Wilkins; citado por JodraChuan, 2015).
En
este sentido, siguiendo el trabajo realizado por Viloca (2012), podemos resumir
en la siguiente tabla los síntomas autistas comunes:
Síntomas del Autismo. Fuente:
Viloca, 2012, p.33.
SÍNTOMAS AUTISTAS COMUNES
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1. Alteración de la interrelación.
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Desconexión.
Ve, pero no mira.
No hay motivación en conocer ni
explorar el medio.
Tendencia a la autoestimulación de
sensaciones en lugar de establecer una relación.
No utiliza las manos, ni para dar ni
para recibir.
No hace gestos anticipatorios que
comuniquen una demanda de relación.
No existe sonrisa comunicativa.
Hacen una acción sin mirar a la madre,
sin compartir con ella el placer: no intersubjetividad.
Deambula sin intencionalidad.
Maniobras que ponen de manifiesto su
estado de indiferenciación con el entorno: coge la mano del adulto y le hace
coger objetos.
Oye, pero no atiende, ni se gira si se
le llama por su nombre.
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2. Apariencia de felicidad, de no
frustración.
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3. Fijación en los movimientos
repetitivos o estereotipados.
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4. Resistencia los cambios. Tendencia a
repetir las situaciones, a la invariancia: intolerancia frente a lo
desconocido o nuevo.
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5. Alteración en la manipulación de los
objetos. No juego simbólico.
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6. Acciones que externalizan su estado mental:
ansiedades.
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7. Memoria perceptiva o fotográfica.
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8. Inestabilidad a dolor físico.
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9. Conductas agresivas y autoagresión.
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10. Trastornos de la alimentación y del
sueño.
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11. Ausencia de lenguaje o lenguaje muy
alterado.
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Por otra parte, nos parece
importante mencionar las dos clasificaciones diagnósticas oficiales en salud
mental, la de la Organización Mundial de la salud (CIE) y la de la Asociación
Americana de Psiquiatría (APA), en la que también podremos comprobar la
evolución del término autismo en los últimos años.
La
Organización Mundial de la Salud, 1992, en su décima edición de la
Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de
Salud (CIE-10), establece bajo el epígrafe: F84 Trastornos Generalizados del Desarrollo,
la siguiente clasificación diagnóstica:
La Asociación Americana de Psiquiatría
(APA), el DSM-5 (American PsychiatricAssociation, 2013), guía de consulta de
los criterios diagnósticos establece los siguientes criterios para el Trastorno
del espectro autista 299.00(F84.0):
A. Deficiencias persistentes en la
comunicación social y en la interacción social en diversos contextos,
manifestado por todo lo siguiente, actualmente o por los antecedentes (los
ejemplos son ilustrativos, pero no exhaustivos):
·
Las deficiencias en la reciprocidad
socioemocional, varía, por ejemplo, desde un acercamiento social anormal y
fracaso de la conversación normal en ambos sentidos, pasando por la disminución
en intereses, emociones o afectos compartidos, hasta el fracaso en iniciar o
responder a interacciones sociales.
·
Las deficiencias en las
conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social,
varían, por ejemplo, desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada,
pasando por anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal o
deficiencias de la comprensión y el uso de gestos, hasta una falta total de
expresión facial y de comunicación no verbal.
·
Las deficiencias en el
desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones, varían, por ejemplo,
desde dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos
sociales, pasando por dificultades para compartir juegos imaginativos o para
hacer amigos, hasta la ausencia de interés por las personas.
Especificar la gravedad actual:
La
gravedad se basa en deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamiento restringidos y repetitivos
(véase la Tabla 7).
B. Patrones restrictivos y repetitivos de
comportamiento, intereses o actividades, que se manifiestan en dos o más de los
siguientes puntos, actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos,
pero no exhaustivos):
· 1. Movimientos, utilización
de objetos o habla estereotipados o repetitivos (por ejemplo, estereotipias
motoras simples, alineación de los juguetes o cambio de lugar de los objetos,
ecolalia, frases idiodincrásicas).
· 2.Insistencia en la
monotonía, excesiva inflexibilidad de rutina o patrones ritualizados de
comportamiento verbal o no verbal (por ejemplo, gran angustia frente a cambios
pequeños, dificultades con las transiciones, patrones de pensamiento rígidos,
rituales de saludo, necesidad de tomar el mismo camino o de comer los mismos
alimentos cada día).
· 3.Intereses muy
restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad o foco de
interés (por ejemplo, fuerte apego o preocupación por objetos inusuales,
intereses excesivamente circunscritos o perseverantes).
· 4.Hiper- o
hiporreactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos
sensoriales del entorno (por ejemplo, indiferencia aparente al dolor/ temperatura,
respuesta adversa a sonidos o texturas específicos, olfateo o palpación
excesiva de objetos, fascinación visual por las luces o el movimiento).
Especificar la gravedad actual:
La
gravedad se basa en deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamiento restringidos y repetitivos
(véase la Tabla 7).
C. Los síntomas deben estar presentes en
las primeras fases del período de desarrollo (pero pueden no manifestarse
totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades limitadas, o
pueden estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la
vida).
D. Los síntomas causan un deterioro
clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del
funcionamiento habitual.
E. Estas alteraciones no se explican
mejor por la discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o
por el retraso global del desarrollo. La discapacidad intelectual y el
trastorno del espectro autista con frecuencia coinciden; para hacer
diagnósticos de comorbilidades de un trastorno del espectro autista y
discapacidad intelectual, la comunicación social ha de estar por debajo de lo
previsto para el nivel general de desarrollo.
Nota: A los pacientes con un diagnóstico
bien establecido según el DSM-IV de trastorno autista, enfermedad de Asperger o
trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otro modo, se les
aplicará el diagnóstico de trastorno del espectro autista. Los pacientes con
deficiencias notables de la comunicación social, pero cuyos síntomas no cumplan
los criterios del trastorno del espectro autista, deben ser evaluados para
diagnosticar el trastorno de la comunicación social (pragmática).
Especificar si:
Con
o sin déficit intelectual acompañante
Con
o sin deterioro del lenguaje acompañante
Asociado
a una afección médica o genética, o a un factor ambiental conocido (Nota de
codificación: Utilizar un código adicional para identificar la afección médica
o genética asociada).
Asociado
a otro trastorno del neurodesarrollo, mental o del comportamiento (Nota de
codificación: Utilizar un código(s) adicional(es) para identificar el trastorno(s)
neurodesarrollo, mental o del comportamiento asociado[s]).
Con
catatonía (Nota de codificación: Utilizar el código adicional 293.89 [F06.1]
catatonía asociada a trastorno del espectro autista para indicar la presencia
de catatonía concurrente).
Etiquetas:
alteración de la interrelación,
ausencia de lenguaje,
autismo,
clínica,
diagnóstico,
estereotipias,
infantil,
niños,
psicología,
resistencia a los cambios,
síntomas,
TEA,
trastorno del espectro autista
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