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viernes, 31 de octubre de 2014

Alteraciones de la atención

Se viene identificando la atención con orientación y concentración, así como un proceso íntimamente unido a la conciencia, relacionandose con la cantidad de esfuerzo realizado para enfocar ciertos aspectos de la experiencia o actividad. La capacidad de atención es también denominada prosexia. Se pueden dividir en dos:

1) HIPOPROSEXIA (DISTRAIBILIDAD): los mecanismos atencionales están patológicamente disminuidos. Incapacidad pra mantener la atención o la atención recae sobre estímulos externos irrelevantes.

- TENACIDAD DISMINUIDA: incapacidad de mantener un tiempo suficiente la atención sobre determinados estímulos o contenidos de la conciencia.

- INATENCIÓN SELECTIVA: se bloquea la atención ante aquello que produce ansiedad.

- SELECCIÓN INDICRIMINADA DE ESTÍMULOS: dificultad para escoger, según su importancia, la información que llega a la conciencia.

- AMPLIACIÓN DE CAMPO: atención a un número de estímulos mayor de lo habitual.

Es común encontrar hipoprosexia en trastornos con el déficit de atención con hiperactividad, episodios maníacos, ansiedad patológica o intoxicación por sustancias.

2) HIPERPROSEXIA (INATENCIÓN O ABSTRACCIÓN ANÓMALA): la atención está exageradamente incrementada. El estado de activación atencional está por encima de los límites de la salud. Es frecuente en estados hipervigilantes y paranoides.

- HIPERVIGILANCIA: atención excesiva a todos los estímulos, ya sean internos o externos y por lo general secundaria a delirios o paranoias.

- ATENCIÓN CONCENTRADA: sobre determinados estímulos o contenidos mentales durante períodos exageradamente largos. 

Cuando una persona presenta todas sus capacidades atencionales conservadas y sin alteraciones se encuentra normoproséxica.


viernes, 10 de octubre de 2014

Alteraciones de la consciencia I (trastornos cuantitativos)

Podríamos definir la CONSCIENCIA como el conocimiento que el ser humano tiene de su propia existencia, de sus estados y de sus actos; siendo necesario para su comprensión considerar otras áreas como la atención y la orientación. Respecto a sus alteraciones, en líneas generales, podemos hablar de:
- Trastornos cuantitativos de la consciencia o alteraciones del sensorio: hipervigilancia, letargia, obnubilación, estupor, coma y muerte cerebral.
- Trastornos cualitativos de la consciencia o alteraciones del conocimiento: confusión, delirium.
- Alteraciones del yo corporal: anosognosia, miembro fantasma, asomatognosia, heautoscopia, agnosias parciales, prosopagnosía,
- Alteraciones del yo psíquico: despersonalización o desrealización.

1) ALTERACIONES DEL SENSORIO: se entiende por "sensorio" el nivel de alerta y de atención normal junto a la capacidad para reaccionar apropiadamente y de forma psicológicamente comprensible a estímulos internos y externos. Veremos a continuación algunas de estas alteraciones, empezando por las que suponen un exceso (síntomas positivos) hasta llegar a las que suponen un déficit (síntomas negativos) y de menor a mayor profundidad:

HIPERVIGILANCIA: resulta de la exaltación de los sistemas neurobiológicos que controlan la atención y la concentración. Se caracteriza por la vivencia de claridad de conciencia, como si el sujeto se hubiese liberado de algún freno previo, junto con un incremento de la actividad verbal y motora. Es el inicio casi constante de los accesos maníacos, algunas formas de esquizofrenia y puede ser resultado de la intoxicación por drogas (LSD, cannabis, cocaína y anfetaminas).

LETARGIA, SOMNOLENCIA O SOPOR: dificultad para mantener el estado de alerta y de atención a pesar de que el sujeto está realizando un esfuerzo considerable. Puede estar acompañada de distorsión de la evocación mnésica y una ligera desorientación temporoespacial. No siempre está asociada a patologías, pudiendo aparecer en procesos fisiológicos.

OBNUBILACIÓN: el nivel de conciencia se encuentra ligeramente debilitado y no resulta sencillo extraer al paciente de su estado (sólo se consigue si se le estimula repetida y vigorosamente). El sujeto no está totalmente despierto ni alerta y se acompaña de confusión y desorientación temporoespacial constantes (desorientación en espacio, tiempo y persona). Se observa en el delirio, la demencia y en trastornos cognitivos.

ESTUPOR: se utiliza para describir a los pacientes que sólo son capaces de alcanzar un ligero estado de alerta mediante estímulos muy potentes. Son incapaces de emitir conductas intencionales y las escasas respuestas verbales son incoherentes e ininteligibles.  A veces se utiliza como sinónimo de mutismo y no necesariamente involucra alteración de la conciencia (el paciente puede estar consciente del medio que le rodea). Sucede en patologías como la esquizofrenia catatónica, en la depresión endógena y en la histeria (Síndrome de Ganser). Podríamos hablar de tres tipos: CATATÓNICO (mutismo absoluto, rigidez corporal, no emite ninguna conducta verbal o lingüística y viene acompañado de flexibilidad cerea y almohada psiquica o psicógena: si se le levanta la cabeza la mantiene como si tuviera debajo una almohada), DISOCIATIVO (se cumplen los criterios de estupor, pero la exploración psicológica y la anamnesis ponen de manifiesto la falta de una etiología somática; hay evidencia de un origen psicógeno en forma de acontecimiento traumático o estresante por ejemplo) y NEUROLÓGICO (encuentra su origen en patologías o causas médicas: eventos cerebrales serios debidos a hemorragias o coágulos, lesiones cerebrales traumáticas, malaria, hipoglucemia o bajo nivel de azúcar en sangre, hipotermia o baja temperatura corporal, etc).

COMA Y MUERTE CEREBRAL: el paciente deja de responder a la estimulación y entra en un estado de inconsciencia profundo, con ausencia de reflejos pupilocorneal, audioocular, oculoencefálico y cutaneoplantar, junto con un electroencefalograma plano durante treinta minutos. Se agrega la presencia de dilatación pupilar (midriasis).